Imitación y aprendizaje

Fotor1215102348Obras son amores…

Esta semana he quedado para comer con  una compañera psicóloga. Empezamos a coincidir en alguno de los  módulos formativos de fines de semana  sobre Focusing que ambas realizamos desde hace  varios meses. Aunque un pequeño problema de salud me ha impedido asistir a éste último, hemos aprovechado para comer juntas el otro día y charlar un rato.

Después de hablar sobre los contenidos de la formación, como los podíamos aplicar en el trabajo diario, sus beneficios y similitudes con otras técnicas, la conversación derivo de forma natural a nuestra vida diaria.

Yo le estuve poniendo al día de los últimos cambios en mi vida; recientemente he dejado un trabajo en el que llevaba algo más de siete años, y he decidido poner mis energías en otros proyectos.

Ella por su parte, me comentaba la razón por la que después de varios años dedicada a compaginar los estudios de psicología con la crianza de sus dos hijos, decide emprender un camino en solitario como terapeuta.

– La verdad es que no me podía quejar de nada- me decía. Me apetecía mucho estar con mis hijos mientras eran pequeños y por suerte  podía y quería hacerlo.

– ¡Qué bien!- le comentaba yo. Antes las mayoría de las mujeres solo teníamos una opción, la vida doméstica. A veces tengo la sensación de que ahora  solo tenemos una también, la de hacer las dos cosas o incluso las tres a la vez (ser super-profesionales, super-madres, super-amas de casa…). Me tranquiliza ver que  en  ocasiones se puede elegir libremente o una cosa o la otra.

– Sí, soy afortunada. Sin embargo, te voy a contar por qué me decidí a trabajar, ya que  yo me sentía satisfecha compaginando mi vida familiar con los estudios.

Y así fue como me relató que se encontraba un día con su hija pequeña hablando de qué quería ser esta de mayor. Muy sorprendida se quedó mi colega cuando la niña le dijo

“…de mayor yo quiero hacer lo mismo que tú mamá, no hacer nada”

– Algo estoy haciendo mal- se dijo mi amiga a sí misma- siguiendo esa tendencia culpabilizadora que tan familiar nos resulta a la mayoría de las mujeres.

Si con todo lo que hago en el día a día en casa mi hija cree que no hago nada solo porque no trabajo fuera, algo de eso le estoy trasmitiendo. De nada  van a servir otros mensajes que le quiera transmitir.

Independientemente de la opción que tomemos para corregir esta situación: reforzar la valía del trabajo doméstico y visibilizar el esfuerzo y dedicación que suponen o bien compaginarlo con una actividad profesional fuera de casa, la reflexión de mi compañera tiene una base cierta:

El modelado, imitación o aprendizaje por observación es una de las formas más importantes de transmisión y adquisición de comportamientos.

Bandura (1969) fue uno de los  psicólogos que  más extensamente estudió los modelos de aprendizaje. Bandura  sostenía que una gran cantidad de comportamientos se aprenden mediante la observación de un modelo.

Sin entrar a exponer los postulados de la teoría, sí que me parece interesante reflexionar sobre que características del modelo pueden influir decisivamente en el proceso de aprendizaje.

    • Similaridad con el observador. En cuanto a sexo, edad. Cuanto más cercano  se considere al modelo, mayor será la influencia y potencia con la que el aprendizaje puede instaurarse.
    • Valor afectivo. Cuanto mayor sea el vínculo afectivo entre observador y modelo, mayor será la influencia de éste. No en vano a los padres y madres se nos considera modelos de referencia. A medida que los/as niños/as van cumpliendo años, entran en su vida otros modelos de referencia que tendrán gran influencia en ellos (escuela, familia extensa, amistades, etc).
    • Prestigio. Suele ser más efectivo un modelo que genera cierto grado de admiración en la persona que observa. Damos mucho valor al comportamiento de personas que consideramos de un estatus similar al nuestro.
  • Eficacia. Valoración o reflexión que hacemos de la posibilidad de poner en práctica ese comportamiento.

Por alguna razón se suele decir eso de...obras son amores, que no buenas razones

Yolanda P. Luna

psicolunablog@gmail.com

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Amor y Odio, relación entre hermanos/as

Mindfulness

*Las relaciones entre hermanos/as están llenas de claros y oscuros.

Llama la atención sobre todo la diferencia que puede darse en las percepciones y vivencias de una misma realidad. Esto ocurre por ejemplo cuando ya de mayores se les pregunta sobre  recuerdos o historias de su infancia  o adolescencia.

La relación de hermanos experimenta cambios a lo largo de la vida, de manera que si se ha mantenido a pesar de las dificultades o posibles desacuerdos, se convierte en un hilo conductor de gran fuerza en la identidad personal.

**Fomentar una buena relación entre hermanos no siempre es fácil pero tiene grandes beneficios en el desarrollo personal.

Ahora que tengo dos niños pequeños, puedo ver esa relación en acción. Es algo muy divertido, pero también muy interesante porque me ayuda a ver la importancia que tienen el uno para el otro.

Sobre todo, cuando  tan espontáneos como siempre, dejan entrever esos aspectos de su relación que les preocupan, les inquietan y por supuesto, les molestan profundamente.

El otro día por ejemplo, mi hija pequeña empieza a llamarme con mucha urgencia.

-¡Ama! ¡ven! ¡mira!, ven a ver lo que he hecho.

– ¿Qué has hecho?, venga, enséñame

Me lleva hasta su habitación y señala la ventana.

-¿Qué?

– ¡He subido la persiana yo sola!! y también he hecho la cama! ¿ a qué lo hago bien? Mi hermano no lo hace ¿a que no?, yo lo hago mejor. ¿ a que sí ama?

– Lo has hecho muy bien cariño- le contesto. Pero ¿por qué quieres hacerlo mejor que tu hermano? Él también sabe hacerlo y muy bien además.

Esta parte no le gustó mucho.  No le convenció demasiado pero enseguida se puso a otra cosa, casualmente…jugar con él.

Situaciones como ésta son bastante habituales.  Me sorprende la

Una relación de apoyo reafirma la identidad y ofrece seguridad y proteción
Una relación de apoyo reafirma la identidad y ofrece seguridad y proteción

facilidad con la que alternan escenas de absoluta admiración o ternura  entre ellos ( cuando el mayor le oye llorar a su hermana por la noche porque tiene miedo y le coge la mano, o cuando las profesoras me cuentan que se encuentran en el patio del colegio y corren a darse un beso y un abrazo), con momentos  de riña y pelea en los que seguramente harían cualquier cosa para que el otro desapareciera.

Tan pronto compiten como sienten un gran vacío sin la presencia del otro (pueden negarse a entrar en un cumpleaños si solo va uno de ellos o a hacer alguna actividad si su hermano no le  acompaña).

¡Qué curiosa  la relación entre hermanos! Tan cercana y tan cruel a veces. Pero siempre, en mi opinión , útil y constructiva si es cuidada y se construye desde el apoyo.

Seguramente, todas las personas que tenemos hermanos o hermanas hemos fantaseado en más de una ocasión cuando éramos pequeños en  ser el único hijo para nuestros padres y sin embargo,  conozco varios casos de  hijos únicos que de adultos  llegan a echar de menos a un hermano o hermana con quien compartir determinados momentos.

¿Por qué es importante la relación con los hermanos?

                desarrollo psicológico       

La relación con los hermanos es única, irrepetible y de gran importancia en el desarrollo social, cognitivo y emocional. Esta influencia en lo que seremos de adultos existe ya  sean estas relaciones gratificantes o profundamente traumáticas.

  • Identidad, pertenencia a un grupo familiar. Nos recuerdan quienes somos , el grupo al que pertenecemos y que nos acoge y acepta como somos.
  • Aprendizaje de conductas. Los hermanos se convierten en modelos de comportamiento (con ellos aprendemos juegos,  palabras, canciones…), nos premian con su atención o nos castigan con sus ironías e indiferencia.
  • Socialización.  La relación entre hermanos, especialmente entre aquellos con edades y niveles evolutivos no muy dispares, facilita la adquisición y entrenamiento de habilidades sociales y de otras estrategias que pondremos en práctica en la relación con los demás (compartir, comunicarnos de manera efectiva, guardar secretos, cooperar, competir, frustrarnos…).
  • Desarrollo emocional. Aprendemos a querer  y a rivalizar, sentimos celos y también apoyo emocional… 

**Cinco claves para fomentar una buena relación entre hermanos</a

  • Fomentando la cooperación y no la rivalidad entre ellos. Una hermana te ayuda cuando te sientes sola en el patio y ella sí tiene amigas.
  • Dedicar espacios y momentos para cada uno de ellos de forma individual.
  • Evitar genera tratos diferenciadores entre uno y otro volcando nuestra atención y apoyo en uno de ellos.
  • Respetar las características de ambos, su independencia el uno del otro y aceptarles  tal y como son.
  • No forzar una relación de amistad entre ellos  sino un vínculo de apoyo y de identidad, de pertenencia a una misma familia.

Una relación gratificante con un hermano o una hermana, es una capa de protección en  nuestra vida.

Una relación traumatizante,  genera heridas que cuesta mucho curar y que suelen dejar cicatrices.

*Durante los próximos días estaré de vacaciones y la actividad del blog se verá un poco modificada porque reeditaré algunos de los artículos que más lecturas han tenido en los últimos meses.

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Yolanda P. Luna